El tratamiento de ortodoncia es un camino más o menos largo para corregir la malposición de los dientes y/o la maloclusión. Pero ¿eres consciente de que este no finaliza con la retirada de los brackets o los alineadores dentales? Una de sus fases más importantes es la de retención. Es decir, una vez finalizado, en función del caso de cada paciente, colocamos retenedores dentales fijos o removibles. Su objetivo es la consolidación de los movimientos efectuados por los dientes, evitando, de esta manera, que vuelvan a desplazarse hasta su posición original.

En este artículo, desde nuestra clínica dental en Barcelona, te explicamos cuáles son los aspectos que debes tener en cuenta para cuidar tus retenedores dentales de forma adecuada. ¡Toma buena nota!

¿Qué diferencias existen entre los retenedores dentales fijos y los removibles?

Por una parte, los retenedores fijos son una pequeña barrita metálica que colocamos en la cara interna de los dientes para evitar que estos vuelvan a moverse. Durante los primeros días, pueden provocar pequeñas molestias intraorales que desaparecen después del periodo de adaptación a ellos.

Los retenedores removibles, en cambio, son férulas dentales transparentes confeccionadas a medida de la anatomía oral de cada paciente. En este caso, estos aparatos deben ser colocados en la boca durante las noches.

Consejos para la fase de retención de la ortodoncia

Para mantener los retenedores dentales en un buen estado, es importante que tengas en cuenta una serie de consejos:

 

Si quieres empezar un tratamiento de ortodoncia y/o tienes dudas sobre el uso de los retenedores dentales, ¡podemos ayudarte! Puedes ponerte en contacto con nosotros en los teléfonos 93 272 48 30 (Barcelona) / 971 315 374 (Ibiza) o dejándonos tus datos en el formulario de nuestra página web.